Modernidad en franquicia
Roger Mora, responsable de Expansión, no duda al mencionar la innovación como uno de los puntos fuertes de este negocio integrado en el grupo Lavazza. “La permanente implementación de productos en nuestras cartas hace que mantengamos niveles similares de facturación en estos tiempos donde el cliente mira con más detalle lo que gasta”. Son usuarios que degustan esa oferta en locales con una “imagen moderna y acogedora, algo que permite brindar una experiencia de consumo mucho más agradable”. A pesar de estos pilares, desde la central reconocen haberse visto afectados por el deterioro de la situación económica. Por otro lado, apuntan que la dificultad para obtener crédito tampoco ayuda, ya que el perfil de autoempleo con el que trabajaban, con asiduidad, no tiene acceso al crédito. “A partir de aquí, cambiamos la estrategia comercial y nos centramos más en grandes grupos y en la internacionalización de la marca”.
Si profundizamos en el ámbito financiero, la enseña tiene un acuerdo con Banco Sabadell que contempla fórmulas de leasing, renting y pólizas de crédito. En un principio, el 40% del capital inicial ha de proceder de fondos propios. Una vez iniciada la actividad, la cafetería evoluciona hasta generar una facturación media anual de 360.000 euros, con un retorno de la inversión estimado en tres años y medio. Durante el contrato, el franquiciador despliega acciones de apoyo dirigidas a la red, incluidas dos campañas anuales de producto donde se potencia la venta en los locales.
Emprendedores - 11/05/2011