La viabilidad del "kebap"
Döner Kebap Istanbul abrió su primer local en
Madrid en el año 1999. En aquel momento,
no se conocían los kebaps en España y el
establecimiento tuvo mucho éxito por lo
novedoso y exótico de su oferta: restauración
rápida de origen étnico. Para Hasso Schmidt,
director de expansión, la política de aperturas
que siguió a la aceptación de la marca en
Madrid, a partir de 2002, "fue la gran prueba
de la viabilidad del negocio". La enseña no
dejó de crecer desde entonces y, en la actualidad,
contabiliza 54 restaurantes.
Amenazas
Sin embargo, la marca se siente amenazada
por la proliferación de otras iniciativas similares
"que intentan imitar nuestra imagen",
afirma Schmidt, quien asegura que la franquicia
no es una máquina de ganar dinero.
Necesita buena gestión para ofrecer un buen
servicio al cliente final y que éste reconozca
la marca. Istanbul Auténtico Döner Kebap
configura una estructura empresarial que
"soporta la cadena al completo".
Con calidad, imagen y organización, la enseña
soporta un crecimiento de un mínimo de
15 locales anuales. El cuello de botella es,
sobre todo, la buena ubicación. "Hay que
elegir muy bien el establecimiento porque,
entre la multitud de oferta, hay pocos lugares
que realmente merezcan la pena", explica
Schmidt, quien estima que el mercado español
ofrece aún multitud de huecos para que
la enseña continúe creciendo. "En Madrid
sólo hay 15 Istanbul y cabrían muchos más.
Barcelona o Levante también tienen mucho
sitio para el crecimiento de la cadena", dice.
Semi-inversores
En principio, Istanbul Auténtico Döner Kebap
busca franquiciados que sean "semi-inversores",
es decir, que gestionen el establecimiento
sin estar presentes en él. Según Schmidt,
este perfil asegura que, en poco tiempo, el
franquiciado comience a sentir interés por
crecer y buscar nuevas ubicaciones para
otros locales. De hecho, "la mayoría de nuestros
asociados son multifranquiciados".
En los dos primeros años, los ingresos de un
Döner Kebap Istanbul sobrepasan los 400.000
euros anuales, en cifras de su director de
expansión. Con lo que los franquiciados
recuperan la inversión en sólo dos años.
Emprendedores - 10/05/2011