Criterios para la elección
¿Por qué puede ser mejor elegir una
franquicia que un comercio minorista ?
El negocio de la franquicia presenta una relación entre rentabilidad y cuota de mercado
superior a la del comercio minorista, que está mucho más extendido. Así, con
menos del 10% de todos los comercios, el sistema de la franquicia representa casi
el 15% de la facturación total. Además, esta ventaja tiende a crecer, y en los últimos
tiempos viene aumentando cada año tanto la proporción de franquicias respecto al
número de comercios minoristas como su porcentaje de facturación.
No hay que tener prisa. Conviene tomarse el
tiempo necesario para estudiar todas las
ofertas de franquicia que se ajusten a
nuestro perfil hasta dar con la nuestra.
Un modelo de negocio que se basa en la
reproducción de un
éxito probado es difícil
que falle. Si el franquiciador
conoce el mercado a fondo, dispone
de una marca conocida y
de una fórmula comercial para
que se repita su éxito original
y, además, respalda a cada uno
de sus establecimientos en su
despegue, la rentabilidad parece
asegurada. De ahí que muchos,
tanto empresarios como
trabajadores por cuenta ajena
que se deciden a montar su propia
empresa, se decanten
por esta forma de negocio.
La franquicia es, actualmente,
"sin ningún género de duda -asegura Francisco
Martín Frías, presidente del
salón Barcelona Negocios &
Franquicias-, un sistema de
éxito seguro y, en cierta medida,
cómodo para muchos emprendedores
que de otra forma quizás
no darían el paso de poner
en marcha un negocio de envergadura
por sí solos."
Grandes ventajas
Su principal ventaja, a la hora de
lanzarse, es que reduce los riesgos.
El comerciante independiente
no dispone del apoyo ni
experiencia de un franquiciador.
El franquiciado, sin embargo,
cuenta desde el principio
con un saber hacer que le garantiza la buena marcha
del negocio y con las cuentas
previsionales de explotación
para los próximos años, por lo
que despega con una rentabilidad
asegurada.
Con estos antecedentes es
mucho más cómodo abrir un
negocio, sobre todo si contamos
con que conseguir financiación
será mucho más fácil.
Los bancos suelen confiar en
las franquicias probadas.
Luces y sobras
Si, además, sumamos el fondo
de comercio que genera una
marca conocida, las economías
de escala, la publicidad y el
apoyo técnico del franquiciador,
que tanto benefician a los
franquiciados, podemos comprender
por que la franquicia
está tan consolidada hoy día en
nuestro país. "La franquicia
española -afirma Martín Frías-
va a continuar, desde mi punto
de vista, en una línea de claro
ascenso y progreso, tal y como
ha mantenido hasta ahora".
"Asimismo -continúa Martín
Frías-, seguirá dinamizando casi
todos los sectores en los que esté
presente, y creando nuevos
empresarios y emprendedores,
que se irán incorporando a esta
modalidad de comercio".
Pero no nos engañemos: ni la
franquicia es siempre una inversión
segura, ni todas las franquicias
son negocios probados.
De hecho, muchas que se ofertan
en el mercado fracasan.
Ninguna fuente proporciona
datos sobre este aspecto, si bien,
en algún medio de comunicación
se ha llegado a declarar que
"de cada 300 franquicias que se
crean anualmente, 250 se pierden
por el camino".
Por eso, antes de decidirte por
una enseña, debes investigarla a
fondo. Adquirirás un valioso
activo al adherirte a una cadena
sólo si viene avalada por la alta
calidad de sus productos o servicios.
Además de la notoriedad
de la marca, debes tener en
cuenta la reputación y el prestigio
del franquiciador y el índice
de éxitos y fracasos en la red.
No basta con tener una
buena marca
Además del prestigio de la enseña,
de la notoriedad de las marcas
que comercializa y de su
éxito probado en mercados
muy diversos, es imprescindible
también evaluar la solidez del
producto o servicio objeto del
negocio. El lugar que ocupa en
el mercado, su situación competitiva,
su ciclo de vida o su
originalidad y diferenciación
son aspectos fundamentales.
El negocio del franquiciado
depende, en muy buena parte,
de cómo vende pero, qué duda
cabe, al final depende de lo que
vende a los consumidores u
ofrece a los usuarios.
Se trata de elegir productos o
servicios de calidad y con una
demanda establecida. Una de
las fortalezas de una red franquiciada
es la venta de productos
con una buena relación
calidad-precio. Cuanto mejores
sean sus productos y más
competitivos sus precios, mejor
será la franquicia.
Factores a valorar
Para evaluar la calidad del producto
o servicio, su competitividad
y su posible éxito, debes
analizar los factores que influyen
en su valoración en el mercado.
El producto o servicio es nuevo
en su mercado. En el caso de que se trate de un producto
nuevo en tu mercado, debes
comprobar si se ha experimentado
anteriormente con éxito
en mercados similares.
Si el producto procede del
extranjero, tienes que valorar si
se adapta a las necesidades reales
de la demanda y si funcionará
en tu ámbito territorial.
Los gustos y costumbres españoles
suelen ser diferentes a los
americanos, chinos o australianos.
Y lo mismo ocurre entre
los madrileños y los ovetenses,
por poner un ejemplo.
El producto o servicio no es
nuevo. En el caso de que el producto
que vas a comercializar
en tu unidad de negocio franquiciada
lleve presente en el
mercado desde hace tiempo,
debes analizar su demanda
actual y su demanda a corto,
medio y largo plazo.
Para ello, has de estudiar la
oferta real existente, los clientes
potenciales y la competencia.
Así sabrás si el mercado está
saturado o si aún existe hueco
para explotar tu negocio.
El producto o servicio es competitivo.
Debes analizar la relación
calidad-precio del
producto a comercializar para
determinar si ésta relación es
solamente buena o si puede
considerarse excelente.
En este segundo caso, es conveniente
que analices si existe
entre la oferta de tus competidores
algún producto comparable
al de tu enseña. En ese
caso, evalúa si podría llegar a
declarar una guerra de precios.
El producto o servicio es estacional.
Antes de adherirte a una
cadena, es importante que consideres
si nos conviene un producto
cuya demanda se
circunscribe a un periodo corto
del año. Los productos estacionales
condicionan y limitan la
venta y los meses de mayor consumo
deberían compensar los
más flojos en ventas.
El producto o servicio está de
moda. Puede ser que disfrute
de un crecimiento circunstancial
y que su actividad en
aumento no tarde en declinar
porque se deba a una moda
pasajera. Ten presente que el
ciclo de vida de los productos de
moda suele ser muy corto.
El producto depende de los
avances científicos o tecnológicos.
En este caso, es importante
contar con un
conocimiento profundo de los
esfuerzos que el franquiciador
dedica a la investigación y desarrollo.
También conviene analizar
qué esfuerzos dedica la
competencia al respecto con
productos comparables.
El suministro
y la competencia
Tanto si quien suministra el
producto es el franquiciador como
si son los proveedores homologados
por él mismo, debes
asegurarte su entrega a tiempo
con una garantía absoluta.
El éxito de tu negocio depende,
en gran parte, de satisfacer a
tus clientes sin demora.
La competencia. Conocerla es
decisivo. Hay que averiguar
todo sobre ella: empresas, situación
económica, estrategias,
fortalezas y debilidades internas
y externas, planes de expansión,
recursos humanos,
esfuerzos dedicados a investigación
y desarrollo, etc.
¿Cuándo debo considerar que es
demasiado cara una franquicia?
Cuando el franquiciado no obtiene los ingresos suficientes para
amortizar y hacer frente a la inversión realizada y a la explotación
del negocio, sin duda estamos ante una franquicia demasiado cara.
Si, pese a la rentabilidad prometida, la relación entre ingresos y gastos
"incluidos los pagos que se deben efectuar al franquiciador" no
es la esperada, podemos decir también que la franquicia es cara.
Un franquiciado que después de acometer una inversión no consigue
los resultados previstos en la explotación del negocio, se
encuentra atrapado entre la espada y la pared, y se está arriesgando
incluso a perder su negocio si la situación no mejora.
Por otra parte, no son caras, aunque puedan parecerlo, aquellas
franquicias que aunque exijan un canon de entrada o royalties muy
elevados, permiten obtener al franquiciado los ingresos previstos. A
la larga, este tipo de enseñas suelen ser las más rentables.
Emprendedores - 07/05/2007