MODA Y COMPLEMENTOS
La revolución virtual
Claudio Nóvoa y Eva Rodríguez

La moda femenina, auténtica estrella del sector, ilustra el momento complicado por el que atraviesa este mercado. Si 2008 se cerró con una facturación de 859 millones de euros, el anterior ejercicio lo hizo con 664. Aun así, la franquicia sumó dos nuevas redes, que dinamizan levemente una actividad donde se ha de apostar, de manera decidida, por la innovación y por los elementos diferenciales.
Atraer a los nativos digitales
Al nuevo consumidor hay que captarle on y off line. En el propio establecimiento también habrá que echar el resto. Seguramente, en esta parcela se juegue parte del futuro de la actividad, algo que deben tener presente las cadenas. El comercio físico ha de realizar un enorme esfuerzo para captar el interés de esos nativos digitales que, en breve, verán Internet como su fuente exclusiva de información. “A lo mejor ya no basta con tener el producto expuesto, sino que hay que dar algo más, lo que conlleva aprovechar todos los recursos tecnológicos, de marketing y de merchandising”, según González.
Llegados aquí, mencionar que la creación de un punto de venta adecuado resulta costosa. Y es muy probable que, con las exigencias descritas, el montaje de una tienda (y sus posteriores remodelaciones) sea más caro de aquí en adelante.
Relacionado con esto último, González acuña el término ‘showpping’. “Consiste en hacer, de la compra, una experiencia única, como la Fashion’s Night Out”.
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Emprendedores - 08/11/2007