TIENDAS ESPECIALIZADAS
Ojo con la hiperespecialización
Claudio Nóvoa y Eva Rodriguez

Las centrales de franquicia ofrecen la posibilidad de aportar novedades año tras año para que el cliente siga viendo interesante el acudir a estos establecimientos. Con una advertencia: no todos los conceptos que descubren un nicho tienen éxito.
Los expertos coinciden en señalar la especialización como un valor añadido en un mercado tan heterogéneo como éste que agrupa desde tiendas de chocolate hasta compraventa de productos de segunda mano. “Las tiendas especializadas tienen como fortaleza la capacidad competitiva frente a grandes superficies o grupos”, indica Pablo Gutiérrez, director de Consultoría de mundoFranquicia Consulting. De la misma opinión es el director general de Barbadillo & Asociados: “Una tienda especializada en algo concreto, que tiene demanda es una buena opción frente a los productos genéricos que ofrecen los grandes centros comerciales, con los que es difícil competir, ya que tienen un planteamiento muy agresivo incluso en lo referente al precio”.
Además, según Gutiérrez, la especialización en términos generales, no sólo suele permitir una variedad de surtido de producto más amplia, sino que aporta al cliente un valor fundamental que no es otro que la atención personalizada y profesionalizada.
Los expertos coinciden a la hora de resaltar la diversidad de este sector, que hace difícil su definición. En este sentido, María Dolores Sevillano hace referencia “al dinamismo que caracteriza el mercado de las tiendas especializadas, en las que existe una constante incorporación de nuevos modelos de negocio”.
“En este sector se producen constantemente muchas novedades. Muy relacionados con crisis, han surgido, por ejemplo, negocios de compraventa de oro, donde se ha producido un crecimiento importante”, señala Sevillano.
Pero las oportunidades para hacerse hueco son muy amplias, según esta la directora de Consutoría de Tormo & Asociados: desde negocios de segunda mano, artículos para niños, hasta productos y servicios para ancianos, pasando por regalos eróticos.
El riesgo del monoproducto
Pero, ¡ojo!, hay que tener en cuenta que la especialización es una ventaja, aunque hasta un cierto límite. Los expertos coinciden en esta apreciación. “El riesgo fundamental que corre este tipo de productos es la hiperespecialización o lo que se conoce como monoproducto, que no tiene por qué ser un único producto, también se refiere a gamas de producto especializadas en un mismo tema”, resume Barbadillo.
Trabajar con un producto o servicio muy específico es un problema porque si por cualquier razón hay una variación en la demanda del mercado, no tienes capacidad de ofrecer alternativas, opinan todos los expertos. “Especialización, sí. Hiperespecialización, no”, sentencia Barbadillo. En un contexto de crisis, la franquicia hace valer sus puntos fuertes: básicamente, economías de escala y experiencia de las centrales.
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Emprendedores - 12/11/2007